Introducción
Introducción
El presente trabajo intenta indagar desde una perspectiva psicológica una tendencia que se presenta en sociedades urbanas occidentales y se muestra en incremento a lo largo de las últimas décadas. Datos estadísticos de áreas urbanas de Argentina1 y España2 muestran de manera creciente una franja de Jóvenes que arribando ya a una edad adulta presentan un estado civil soltero y no conviven en pareja. Estas cifras se presentan conjuntamente con una prevalencia de vida sin pareja también en otros estados civiles: separado, divorciado y viudo.
Esta tendencia hace pensar en una situación de cambio a nivel social respecto de la concepción de pareja en la vida adulta que, según muestran censos argentinos de décadas atrás, se manifestaba alrededor de un proyecto de vida compartido. En el presente trabajo se intentará problematizar y explorar desde una mirada psicológica y psicoanalítica esta tendencia social en incremento: la prevalencia de vida sin pareja.
Estudios de mercadotecnia y sitios en Internet utilizan la palabra "Singles" o"Impares" para hacer referencia a personas entre 25 y 64 años de edad que, con independencia de su estado civil, se encuentran sin pareja estable3 .
Desde opiniones generales se podría pensar que la condición de estar sin pareja en la vida adulta, respondería más bien a una forma de elección personal deliberada y manifiesta. Sin embargo un estudio realizado por PARSHIP.es4 (2005) con Singles españoles destaca que el 79% de los encuestados se encuentra buscando pareja al momento del estudio, el 93% responde que no se atreve a declararse feliz ante la falta de pareja y un 84% no está convencido de que los demás solteros sean felices en su condición. A partir de estas cifras se infiere que la falta de pareja no es una elección deliberadamente buscada en los Singles encuestados. "Estas opiniones se alejan del cliché que muestra al soltero como una persona amante de la libertad que se deriva de vivir sin ataduras sentimentales. Esta idílica actitud sólo parece encontrarse en un pequeño grupo como el que configuran el escaso 5% de singles que se declaran "bastante felices" y el 1% que llega a definirse como muy feliz sin pareja." El estudio precedente y la creciente demanda de espacios para buscar y/o encontrar pareja, fundamentalmente en Europa, llevaría a pensar que son numerosos los casos donde la soledad no es una condición buscada deliberadamente y vivida en forma placentera sino por el contrario, no pocas personas manifiestan explícitamente algún grado de incomodidad asociado a esta condición, la intensión de conformar pareja e intentos malogrados.
El presente trabajo apunta a explorar los aspectos psicológicos que dificultan en estas personas la conformación de un vínculo de pareja a pesar de la intensión manifiesta de lograrlo.
Antecedentes
Datos Demográficos
El Censo del año 2001 de la Ciudad de Buenos Aires, nos muestra que de una población total de 234.358 jóvenes entre 25 y 29 años de edad, de ambos sexos, el 74% posee un estado civil soltero, se podría pensar que este gran número se debe a una prevalencia de uniones de hecho pero no es así dado que el 53% de ellos convive sin pareja. Sólo el 24% del total está casado y convive con su pareja. El porcentaje restante se distribuye entre las demás categorías de Estado Civil: Divorciado/Separado Legal y Viudo.
En general en todos los estados civiles predomina de manera marcada el estado de convivencia sin pareja, exceptuando en los casados.
Esta tendencia no presenta diferencias según el sexo, aunque sí cuando la edad aumenta. Dentro de los rangos de edad de 30-34 años el 48% posee un estado civil soltero y el 30% convive sin pareja; el 46% está casado y en su gran mayoría conviviendo con su pareja.
Aparentemente, a partir de lo observado, habría una mayor tendencia a contraer nupcias a medida que la edad aumenta, sin embargo el porcentaje de personas con estado civil soltero y convivencia sin pareja continúa siendo llamativa. Resulta interesante seguir esta tendencia retrospectivamente a lo largo de otros censos, aunque se encuentre limitada y parcializada la información ya que no se procesan los datos con las mismas categorías.
En el Censo Nacional del año 1991 encontramos que de una población total de 212.536 jóvenes de 25 a 29 años de ambos sexos de la Ciudad de Buenos Aires, el 43% responde a la categoría soltero/a nunca unido y el 54% convive con su pareja, estando el 42% casado/a en unión legal y el 12% unido/a.
En el Censo Nacional del año 1980 de la misma ciudad, de 213.178 jóvenes del mismo rango de edad, el 37% es soltero y el 60% convive con su pareja, estando el 54% casado y el 6% bajo unión de hecho. Paralelamente esta tendencia se contrasta con la tasa bruta de nupcialidad que desde el año 1970 ha decrecido considerablemente tanto en varones como en mujeres.
"La información procedente de estadísticas vitales, compilada por el INDEC acerca de la evolución de la nupcialidad, refleja que en los últimos veinte años se manifiesta, en términos relativos, una tendencia decreciente a contraer nupcias en el seno de la población argentina. La tasa de matrimonios por mil habitantes era de 7,7 en 1970, descendió al 5,9 en 1980 y resultó de 4,7 en 1992." 5
Desde este ángulo se podría argumentar que la tasa de nupcialidad ha disminuido porque las personas no se casan y tienden a convivir, sin embargo las cifras anteriores nos muestras que hay una importante proporción de jóvenes que se encuentran solteros y no conviven con pareja alguna. A partir de los datos demográficos presentados se podría inferir una tendencia en incremento a convivir sin pareja en los estados civiles: soltero, separado, divorciado y viudo; y una prevalencia cada vez mayor a conservar un estado civil soltero hasta entrado los treinta años, postergando el ingreso a otras categorías que incluirían un proyecto vital con otro: Casado o unión de hecho.
El fenómeno single
La tendencia Single es un término que se utiliza para nombrar a un fenómeno emergente que es tratado en diferentes medios periodísticos web y que hace referencia a sujetos adultos (de 25 a 65 años) que se encuentran sin pareja de cualquier edad o condición civil.
Conchín Para, mujer española directora de la revista Club Impar, importó en el 2001 el término anglosajón single para referirse a los sujetos sin pareja. Según refiere, los sujetos que están sin pareja se encuentran en aumento y con ello se ha creado toda una población con necesidades propias respecto a bienes y servicios.
Es un fenómeno social novedoso, complejo, probablemente multideterminado desde lo histórico, económico, avances científicos y tecnológicos; que está siendo abordado en medios periodísticos desde un conocimiento de sentido común y tratado en las agendas de los estudios de mercado como un nuevo segmento al que apunta, sobre todo en Europa, toda una oferta de bienes y servicios, sin embargo se considera que todavía no se encuentra ampliamente desarrollado como objeto de estudio científico.
Por este motivo, se considera que sería importante plantear desde la ciencia preguntas que introducirían una ruptura a un conocimiento a veces dotado con cierta ilusión de transparencia, promoviendo de esta manera el cuestionamiento de ciertos supuestos sobre la ausencia de parejay la apertura al estudio de lo que parecería ser un nuevo fenómeno socio - demográfico.
Por ejemplo, en Internet es un tema que aparece bajo diferentes nominaciones: Singles, Impares, Solteros, Neosolteros, Loneliness, etc. y frecuentemente se pueden entrever tres preconceptos o ideas de sentido común en la caracterización de los Singles y su condición de soledad respecto de una pareja:
- la primera es que el que está soltero o sin pareja generalmente lo está por elección;
- la segunda es que tienen una filosofía de vida hedónica y poseen una libertad individual que les asegura bienestar, felicidad y autosuficiencia
- y por último que posee un nivel socioeconómico alto y/o disponen de una parte mayor de su presupuesto para consumo de bienes y servicios de esparcimiento.
A continuación se muestra una cita de Carmen Allborch (1999) al referirse al fenómeno en su libro "Solas" a fin de ir discriminando algunos aspectos que hacen a los Singles. “El incremento del número de personas que viven solas y que constituyen una nueva categoría social: singulares (singles), solos, solteros, solitarios urbanos…. Un celibato al que se llega desde la voluntad propia o la incapacidad de vivir con alguien. Su importancia creciente demuestra no tanto que la pareja está en crisis, sino que individuos de ambos sexos aspiran a otras formas de relación… Casarse ya no es un fin en sí mismo… El fenómeno social del celibato ha empezado a tener repercusiones mercantiles: coches pequeños, sobres de sopas de una sola ración, viviendas, vacaciones organizadas… en París, en 1985 se celebró el primer Salón de los Solteros, en el que se ofrecían productos o servicios adaptados…”.
En la frase subrayada se podría comenzar a distinguir por lo menos dos grupos diferenciados de personas que se encuentran sin pareja: aquellos que eligen la situación y aquellos que la viven porque no pueden vivir en pareja.
Entonces, respecto del primer supuesto se podrían diferenciar tres grupos:
- aquellos que estarían sin pareja por elección personal
- aquellos que buscarían conformar una pareja pero no lo consiguen por diversos motivos manifiestos: no encuentran a la persona indicada, no son correspondidos/as, etc.; es decir quieren estar en pareja pero no pueden.
- y el último grupo, conformado por aquellos que padecen enfermedades físicas o psíquicas de una gravedad tal que afectaría lo social trascendiendo a varios ámbitos de la vida del sujeto: por ejemplo ciertas discapacidades físicas, o trastornos mentales graves.
A través de los estudios realizados por Parship en España y del auge contundente en Europa de los sitios para encontrar relaciones de pareja estable(6), se podría inferir que el grupo más frecuente y quizás creciente de singles sería el segundo: aquellos que por diversos motivos quieren conformar una pareja y no lo consiguen; y que aún no ha sido suficientemente estudiado aquellas características sociales y psicológicas al parecer dificultarían la conformación de pareja estable6.
Existen una cantidad innumerable de estudios y aportes científicos, por ejemplo desde la Psicología Clínica y los desarrollos teóricos desde la Psicopatología para dar cuenta fundamentalmente de aquellos sujetos que no podrían conformar pareja porque padecerían graves trastornos mentales (tercer grupo) Sin embargo, para el caso del segundo grupo de sujetos, aquellos que quieren estar en pareja pero no lo consiguen, habría que ser muy cuidadoso a la hora de analizar el fenómeno desde los desarrollos teóricos de la psicopatología, ya que los datos demográficas de varias ciudades urbanas de occidente nos muestran una clara prevalencia de vida sin pareja en la población.
En relación con el segundo supuesto: “Los singles poseen un ideal hedónico de la vida y una libertad individual que les asegura bienestar, felicidad y autosuficiencia“ se podrían analizar algunos puntos.
Hasta el momento existen numerosos análisis teóricos desde diversas disciplinas referidos a los cambios socioeconómicos y culturales de la época que sin duda ayudarían a comprender la nueva tendencia social, aunque no la abordarían de manera específica.
Existen varios desarrollos teóricos donde se habla de un conjunto de numerosas características socioculturales actuales englobadas bajo el término de postmodernidad que influirían sobre las modalidades de relación y las formas del pensamiento de nuestra época. Rojas y Sternbach (1994) plantean que el enamoramiento definido desde Freud S. parecería poco compatible con el individualismo y narcisismo como características culturales abarcadas dentro de la postmodernidad, ya que sostener un vínculo y formular proyectos compartidos, implicaría renuncias personales y concesiones poco compatibles con las discursividades actuales. “El vínculo light caracteriza a la pareja actual en el sentido de la atenuación de obligaciones recíprocas… los vínculos son más laxos y de más fácil disolución. El futuro no es prioritario… importan el bienestar actual de la relación… La tendencia al aislamiento, en especial en las grandes ciudades, tiene efecto en la dificultad del encuentro entre los sexos; de ahí tal vez la aparición de organizaciones que ofrecen oportunidades a “solos” y “solas”…. Parece más fácil hoy el encuentro sexual que la continuidad de una relación que abarque diversas áreas vitales compartidas…”. Rojas y Sternbach (1994: pag. 108/109)
Quizás se pudieran plantear aquí algunos interrogantes: ¿qué relación podríamos establecer entre la “tradicional familia y pareja estable” de la Modernidad y estas nuevas formas de emparejamiento fugaces, no comprometidas afectivamente y con dificultades para encontrarse? Pudiera ser que las modalidades de pareja y familia “moderna” hayan mostrado inconsistencias, generando en la actualidad otras modalidades de emparejamiento, por ejemplo con “otro” proyecto que vida compartida, o la soledad como una alternativa posible frente al trabajo mental que implicaría hacer lugar al otro en un encuentro que hasta podría llegar a ser altamente desilusionador.
¿Porqué pensar que todo aquel que está sin pareja, y más aún cuando lo está porque no puede conformar una, se encuentra en una condición de completo bienestar, felicidad y autosuficiencia?
Quizás se podrían discriminar e indagar en este punto diferentes sensaciones en los Singles respecto de su condición de ausencia de pareja agrupadas en niveles graduales:
- Bienestar,
- A veces inquietud por estar en pareja,
- Expectativa de estar en pareja,
- A veces necesidad de estar en pareja e incomodidad por estar solo,
- Malestar respecto de la soledad
Se indagará esta item en la encuesta y luego, en las conclusiones del presente estudio, se analizarán los resultados.
Respecto del último supuesto, vinculado a que el single posee un nivel socioeconómico alto y/o disponen de una parte mayor de su presupuesto para consumo de bienes y servicios de esparcimiento, quizás cabría plantear algunos interrogantes que permitirían diferenciar grupos de singles en función de sus condiciones económicas, ya que no sería igual, por ejemplo, el presupuesto de una mujer soltera sin hijos que el de una divorciada con hijos.
Desde la Sociología, Bauman, Z. (2005) hace un análisis sobre la "moderna sociedad líquida" en el mundo globalizado y su impacto en la condición humana: específicamente los vínculos de pareja y el amor. El autor plantea el miedo para entablar relaciones duraderas y la avidez por consumir relaciones. Por un lado el hombre moderno estaría desesperado por relacionarse y por otro desconfiaría todo el tiempo de estar relacionado, y más aún cuando es para "siempre". La Solidaridad y generosidad irían de la mano del interés por los beneficios que genera y la caída del amor al prójimo, según este autor. En términos generales muestra cómo la esfera económica atravesaría todo: las relaciones y "el temor a vivir juntos y/o separados" pensados en términos de costos y beneficios.
Esta postura aportaría un nivel de análisis macro respecto del atravesamiento del consumismo y la economía neoliberal en las personas y sus relaciones. Parecería que los ideales que sostienen el consumismo y las tendencias económicas neoliberales serían congruentes con el perfil del Single “Yupi” que plantean por ejemplo los medios periodísticos en la web.
Sin embargo estas características no se podrían hacer extensibles y homogéneas a todas las personas que se encuentran sin pareja, y menos aún en una país como Argentina con altos índices de desempleo y subempleo, donde por ejemplo una mujer separada o divorciada debe afrontar y sostener económicamente un hogar uniparental, quizás aquí cabría indagar varias categorías. En otras palabras, los conos urbanos de Argentina se diferencian bastante de otras ciudades de occidente: Madrid, Nueva York, París, etc. donde las posibilidades de acceso al consumo son otras, tanto por la oferta de precios como por el nivel de ingresos.
Evidentemente, las formas sociales y culturales de la época atraviesan, transforman y son transformadas por las personas y sus intercambios. Es un campo donde se entrecruzan múltiples determinantes y seguramente el análisis de la temática abriría muchas y diversas direcciones.
En lo que respecta a los objetivos del presente trabajo el perfil single que interesaría estudiar sería sujetos entre 29 y 40 años, y que específicamente manifiesten interés en conformar una pareja. Es decir, no es un interés del presente trabajo estudiar aquellos casos donde la ausencia de pareja sea una condición elegida abiertamente por el sujeto.
1.- Censo de 2001 de Bs. As.
2.- Boletín Estadístico del INE: Instituto Nacional de Estadísticas de España.
3.- La palabra "estable" como adjetivo asociado a una pareja, será utilizada en el presente estudio para hacer referencia a la duración a lo largo del tiempo de una relación particular entre dos personas y no otras; por el contrario, se considera que una persona tendrá parejas inestables cuando periódica o simultáneamente cambie las personas con las cuales conforma una pareja.
4 .- PARSHIP es un servicio Europeo de relaciones personales online. En el año 2005 realizó un estudio para sondear tendencias dentro de su grupo de usuarios. Su población lo configuraron 1000 españoles hombres y mujeres de edades comprendidas entre los 25 y 69 años que se encuentran sin una pareja estable diferenciados por categorías de edad y estado civil (solteros, separados, divorciados y viudos).
5 .- “Situación Conyugal” (s.f.) Recuperado el 04/03/05 de http://www.eurosur.org/FLACSO/mujeres/argentina/demo-6.htm el día 15/03/05 a las 19:14 p.m.
6.- Con el término “relaciones de pareja estables” son definidos los perfiles de numerosos sitios web europeos, especialmente españoles, para búsqueda de pareja: por ejemplo http://www.parship.es; href="http://www.agenciamatrimonial.com/">www.agenciamatrimonial.com; www.parejaestable.com; http://www.ar.be2.com sólo por citar algunos< Our online pharmacy is the perfect resource for people to get their drugs without any hassles or awkwardness. buy cialis We work hard to make sure you save money every time you shop with us. buy levitrabuy soma At our online store, you pay less and get more. buy viagra